Si hay algo que hoy ocurre con los medios de comunicación audiovisual es que han hecho pasar de lo privado a lo público y del pudor a la exhibición con la proliferación creciente de las webcams. Como consecuencia, ya no es tanto el desnudo del cuerpo de la actriz o el ídolo lo más vistoso, sino el desnudo del medio interior, la arquitectura interior, donde se desnuda y yace. La intimidad de una casa o de un dormitorio, la intimidad de un cuarto de baño o una cama deshecha puede ser una oferta sexual mucho mayor que un cuerpo sucinto, un cuerpo sin ropa y aislado del escenario natural donde se gesta.
No se penetra el cuerpo sucinto, sino encuadrado. La mirada del cuerpo a pelo vale menos que el promiscuo fisgoneo por los objetos asociados de alrededor. ... De otra parte, el contacto sexual entre los cuerpos ha ido perdiendo cotización.
El sexo óptico adquiere así una penetración en la intimidad no sobre el cuerpo sin más, sino sobre el cuerpo con su guarnición y de la guarnición adherida como pieza de un cuerpo mayor, más diferencial e interesante.
Sin ser iguales, todos somos muy parecidos desnudos, pero los hogares, sin ser iguales, son mucho más desiguales que la desnudez. La casa, la alcoba, la ducha expuesta al otro, procura un plus al eventual disfrute sexual del otro, mucho mayor que el que propicia el fotomatón.
Del artículo "Scarlett y el pubis" de Vicente Verdú, publicado en El País
Fotografía: "Tereza con guantes de latex en el baño"






































1 comentarios:
La susodicha parece ser que le enviaba las fotos a su novio. Cosa que yo veo bastante natural y divertido, además de morboso.
Lo que cotiza es lo amateur, sobre todo si el personaje es conocido, lo imprevisto, lo tomado sin permiso. Eso no es nuevo, siempre ha existido.
Besos
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